Un día caminaba hacia el instituto, sola, como siempre. Saqué el móvil del bolsillo y miré el WhatsApp. Era increíble, tenía un WhatsApp de mi antigua mejor amiga que me dejó tirada en el colegio. El mensaje decía: Ana, siento muchísimo lo que te hice en el colegio, de verdad. Estoy muy arrepentida, ¿podrías perdonarme? Si quieres quedamos esta tarde a las 6 en el parque del Retiro. Un beso.
Por un momento pensé que era una pesada broma pero lo volví a leer y no tenia mucha pinta de broma. Llegué al fin al instituto y la vi, me saludó como si nada hubiera pasado antes. Me sentía muy rara, nadie antes había actuado de esa manera conmigo. Salí al recreo con la ilusión de que iba a hablar las cosas con Rami (mi ex-mejor amiga) pero no la encontré por ningún sitio. Sonó el timbre y recogí lo más rápido posible. Quería irme a casa y que llegaran las 6. Cuando llegué a mi casa, mi madre estaba haciendo la comida, mi comida favorita. Le dí un beso y un gran abrazo.
Yo era hija única, tenía esa suerte de no estar peleando todo el día con mis hermanos mis padres tenían ventaja por esa parte. Cuando terminé de comer me tumbé un rato en mi cama y me conecte al tuenti. Rami estaba conectada. Decidí hablarle;
Hola, he leído tu mensaje ;) - dije yo con fe de que me contestara.
Hola, ¿vas a ir?- preguntó Rami.
Sí, bueno, quiero arreglar las cosas contigo.- dije yo, estúpida, como siempre.
Ah, muy bien, pues nos vemos allí. ¡Adiós!- me dijo Rami parece que con prisa. Y se desconectó sin más.
Llegaron las seis y yo, salí de mi casa con esta ropa:
Me puse muy triste y decidí irme a mi casa. Cuando llegué, le mandé un WhatsApp a Rami que decía: ''Te he estado esperando media hora en el parque, ¿por qué no has ido?''
Vi que lo había leído. Al rato me contestó: ''Lo siento, había quedado con Amanda y no he podido ir ;)''. No me hizo gracia que me dijera eso, nada de gracia. Iba a contestarle pero de repente sonó el timbre y fui corriendo a abrir la puerta. Era un chico, joven, alto, rubio, ojos verdes preciosos, me enamoré, no podía decir una palabra hasta que el me habló con su preciosa voz.
¡Hola! Soy tu nuevo vecino, me llamo Aron.- dijo tendiendo la mano para saludarme.
¡Ho-hola! Qué bien, yo soy Ana.- contesté un poco nerviosa.
Conocer a Aron fue un poco mmm... como decirlo... ¡Imposible! Era el chico perfecto.
¿Me das tu número de teléfono?- Me preguntó de repente.
Claro, apunta: 69699852.- Contesté con una sonrisa.
Aron se fue... me quedé unos diez minutos en la puerta hasta que me enviaron un WhatsApp y me desperté, era él. Diciendo: ''Creo que vamos a ir al mismo instituto :)''
Yo le respondí: ''Que bien, podríamos quedar para ir y así te enseño el camino...'' No se como tuve el valor suficiente para escribir eso. Aron me respondió en seguida: ''Claro'' Estaba como si me hubiera dado un ataque al corazón. Ese fue el día más bonito del curso. ¿O tal vez no?
FIN DEL CAPÍTULO.
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